Entre acusaciones cruzadas por el llamado huachicol fiscal, la Cámara de Diputados aprobó en lo general las reformas a la Ley Aduanera, impulsadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum. Con 338 votos a favor de Morena y sus aliados, y 129 en contra de la oposición, el pleno dio luz verde a un paquete de modificaciones que busca reforzar la vigilancia en las operaciones aduaneras y cerrar espacios a la corrupción.
El debate se tornó tenso cuando legisladores de oposición responsabilizaron a Morena del aumento del contrabando y las pérdidas financieras —estimadas en 600 mil millones de pesos— derivadas del huachicol fiscal. Desde el bloque oficialista, las bancadas de la 4T replicaron que el problema “nació y creció” durante los gobiernos anteriores.
La reforma modifica 65 artículos, adiciona 44 y deroga nueve, y contempla la creación del Consejo Aduanero Nacional, integrado por Hacienda, el SAT, la Agencia Nacional de Aduanas de México y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Este órgano buscará coordinar esfuerzos para combatir la evasión y fortalecer la justicia fiscal.
Uno de los puntos más relevantes es la eliminación del carácter vitalicio de las patentes aduanales. Los agentes deberán certificarse de forma periódica y serán corresponsables de las operaciones de importación y exportación, desde la documentación hasta el pago de impuestos.
Morena defendió la aprobación al señalar que la modernización de las aduanas —incluyendo la digitalización de procesos— permitirá frenar el contrabando y asegurar ingresos públicos. La oposición, sin embargo, acusó que la reforma deja intactos los mecanismos de control sobre las propias autoridades del SAT, la ANAM y la Marina, responsables de la operación directa en puertos y fronteras.