Una coalición de casi 40 países, encabezada por el Reino Unido, exigió este jueves la \"reapertura inmediata e incondicional\" del estrecho de Ormuz, tras una reunión virtual de emergencia. La canciller británica, Yvette Cooper, denunció que Irán mantiene a la \"economía mundial como rehén\" mediante el bloqueo de esta vía, por donde transita el 20% del petróleo global, e informó que los socios ya exploran sanciones económicas y políticas contra Teherán.
El bloqueo, iniciado el pasado 28 de febrero tras la escalada de ataques entre Irán, Estados Unidos e Israel, ha disparado los precios de los hidrocarburos y amenaza con una crisis alimentaria en África por la interrupción del transporte de fertilizantes. Mientras naciones como Italia y Emiratos Árabes Unidos urgen la creación de un corredor humanitario, el Consejo de Seguridad de la ONU se encuentra dividido; Rusia y China rechazan el uso de la fuerza, señalando a Washington y Tel Aviv como los responsables de la crisis.
Por su parte, el presidente Donald Trump ha condicionado cualquier posibilidad de alto el fuego a que el estrecho esté \"libre y despejado\", presionando a las naciones dependientes del crudo para que tomen medidas directas. Ante la negativa de los Guardianes de la Revolución de ceder el paso a quienes consideran \"enemigos\", Londres anunció que la próxima semana liderará una cumbre de planificadores militares para estudiar opciones que restablezcan la navegación en la zona.