“El Lápiz” y “La Pulga”, señalados por extorsión y narcomenudeo en varios mercados de Puebla, fueron capturados tras cateos encabezados por fuerzas estatales y federales.
Con el cierre del Buen Fin cada vez más cerca, Profeco mantiene un despliegue activo en todo el país para atender dudas e inconformidades de consumidores.
\"El Partido Revolucionario Institucional (PRI) anunció que asumirá la defensa legal de los jóvenes arrestados durante la marcha de la Generación Z realizada el pasado sábado en el Zócalo de la Ciudad de México; su dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno, aseguró que su organización acompañará a las familias de los detenidos y buscará su liberación.
Moreno informó que la Secretaría Jurídica del PRI nacional ya fue instruida para brindar asesoría directa a los jóvenes y a sus familiares. Además, los equipos legales de legisladores federales del partido se sumarán para ofrecer orientación jurídica gratuita, con el compromiso —dijo— de no dejar solos a los afectados.
El dirigente priista acusó al gobierno federal de actuar con “represión” y aseguró que los jóvenes cuentan con el respaldo total del partido. Llamó también a la ciudadanía a organizarse para enfrentar lo que calificó como un “narcogobierno fallido”, al señalar que el uso de la fuerza pública contra manifestantes es una señal de retroceso democrático.
De acuerdo con autoridades capitalinas, 18 personas fueron detenidas tras los disturbios registrados en la manifestación, entre ellas tres que podrían ser procesadas por tentativa de homicidio. Estas detenciones detonaron la intervención del PRI, que destacó la necesidad de garantizar acompañamiento legal oportuno y
Puebla capital suma más de 10 homicidios en 96 horas; los ataques, registrados en cuatro zonas de la ciudad, fueron agresiones directas con armas de fuego.
Tragedia en Santo Tomás Chautla: una mujer y sus dos hijos fueron encontrados sin vida en su hogar; autoridades investigan un posible filicidio-suicidio.
Más de 2 mil civiles fueron asesinados en Sudán durante la toma de Al-Fashir por parte de las FAR, denunciaron las Fuerzas Conjuntas y el gobierno de Darfur, calificando el hecho como un “genocidio”.